República Dominicana fuera del mapa!

¿No les ha pasado de que un lugar no existe a menos que pongan pie en él?

Ese era mi caso con República Dominicana o como casi todos la llaman DR (por sus siglas en inglés), no sé porqué mi relación con este país era no-existente, ni me puedo escudar diciendo que no conocía a nadie de por allá a menos que quiera ser picada en trocitos por mis amigos y compañeros dominicanos que conocí en el pasado (obviamente metafóricamente - lastimosamente el mundo en estos momentos es demasiado literal :/).


Cuando nos enteramos que nos íbamos a mudar por una muy larga temporada aquí, más que expectativas había muchas preguntas y miedos. Şahin (mi esposo) estaba superemocionado por volver a casi su segundo hogar, podríamos decir que es casi un dominicano más y trató de darme tantos detalles cómo fueron posibles... pero... no ayudó mucho, si soy sincera.


Después de vivir aquí por casi 6 meses, puedo decir que la mejor manera de definir esta tierra es ¨TIERRA BENDITA¨ funciona por inercia. Ok, es bien sabido que la vida en ciudades o países costeros o islas es muy diferente y lenta por excelencia, pero DR subió el nivel. Sin embargo, debo admitir que es un lugar hermoso, tiene unas playas siniguales, y tiene un peso histórico gigante por ser el primer asentamiento donde los españoles llegaron hace ya tantos años e hicieron de las suyas.


En mi experiencia, si tenemos en cuenta que más que playas, me apasiona la arquitectura y la historia del lugar, la cosa no es tan maravillosa. Disfruté la playa sí, un par de veces, pero quería ver más. Ahora, si lo suyo es acostarse en la arena y rostizarse cual pollo con chapuzones intermitentes, venga, este es definitivamente su sitio. Le va a encantar los atardeceres y los colores del cielo, y si lo acompaña con una Presidente (cerveza) la experiencia estará completa.


El problema en mi caso es que en realidad no estamos aquí de vacaciones y el tiempo libre es limitado, y si a eso le agregamos que todo lo bonito e interesante queda a dos horas de distancia en carro?, bueno ya saben cómo pinta la situa. Con todo y obligaciones hemos logrado darnos las escapadas, no tan largas como quisiera pero suficientes para darme una idea más abundante del país.


Volviendo al cómo funciona esta tierra bendita, para entenderlo mejor hay que partir diciendo que DR es una pequeña Italia, el número de italianos residentes en el lugar es gigante, y han hecho una inversión importante en el país. Muchos de ellos son dueños de hoteles, edificios de apartamentos, restaurantes y mercados con mano de obra dominicana - obviamente - lo que me parece superinteligente porque contribuyen enormemente a la economía local. Eso por un lado. La contraparte de la mano de obra dominicana es que a pesar de que como personas son en su mayoría maravillosas, como trabajadores no lo son tanto. Da la impresión que mucho o poco en términos de trabajo siempre se traducirá en mucho, y para que funcionen las cosas bien necesitan supervisión extranjera por eso dije antes que esta tierra funciona por inercia.


Esa, creo que ha sido la parte más difícil de mi proceso de adaptación a este lugar. Esa y no poder encontrar una estación de radio donde la música sea más importante que las clases de español y de constitución que dan a diario. En media hora de recorrido en el bus que me llevaba al trabajo ya había aprendido que hacer si me despedían sin causa justa, a ese nivel están las clases. Eso es maravilloso, un país que se preocupa por educar a su población es fantástico, pero tendría más valor si sus habitantes absorbieran algo de lo que escuchan en la radio, quizás ese es el problema, de tanto bombardeo educacional la mayoría ha decidido dejar que la información entre y salga sin dejar huellas.


En el 2019 DR ocupó el puesto 90 de 149 en el ranquin internacional sobre la educación, sabiendo esto tiene sentido el que se me dificulte comunicarme con sus habitantes a pesar de que compartimos el idioma, pero su versión del español es diferente, es una mezcla entre español e italiano - Itañol - y esta mezcla les es tan natural que hacen que yo dude del nivel de mi español que ya de por sí ha desmejorado mucho y mi mamá puede dar fe de que soy profesional en inventar palabras. Total verdad.


Pero el idioma no es la única mezcla que se puede encontrar en el país, también en sus habitantes, aparte de la gran población italiana, esta tierra es paraíso para millones de haitianos, venezolanos y todos aquellos que quieran hacer una vida en un lugar donde su disfuncionalidad les provee tranquilidad, y eso señores hay que aplaudirlo.

Sin embargo, no todo es malo, para nada, siempre habrá algo que sorprenda más que la anterior, como: la radio de algún vecino que estallará con música desde temprano en la mañana hasta que la luna se posicione en el cielo, usualmente sucede cada domingo sin falta. Con pandemia, restricción y todo siempre habrá fiesta y baile cuando sea posible y tomando las medidas posibles para que la policía no se entere. Son maestros en encontrar la forma de romper las reglas. Para los amantes del ron y el puro, jamás les faltará, esta es su tierra y siempre habrá de sobra. Aquí todos somos amigos y no existe el espacio personal. Nunca faltarán emociones fuertes, descubrimos que la gente en su mayoría no sabe usar las luces del carro y que fácilmente uno puede quedar sin visibilidad mientras se regresa a casa durante la noche, también, el casco es un accesorio y no hay limite en el número de personas que caben en una moto, la última vez conté 5 (Aquí pueden de más de mis motoaventuras).


Pese a todo, lo anterior es solo mis impresiones iniciales, me falta muuuuucho por conocer en cuanto a terreno y cultura dominicana y quizás eventualmente sienta que pertenezco, y pueda llegar a tener algún nivel de comodidad que me permita acoplarme mejor y lograr ir con la corriente, pero bueno, es un proceso y ahí vamos.





Referencias

Calidad de educación dominicana ocupa puesto 90 de 149 en ranking internacional



Palabras, Arte y Viajes

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