Motoaventuras!

Esta nueva etapa de mi vida ha llegado con nuevos hobbies y retos. Uno de ellos incluyen moto.


Siempre había tenido interés por las motos, pero un interés meramente platónico, porque siempre lo había considerado un transporte peligroso. Y si montarme en una no estaba en mis planes, ni se diga de manejar alguna. Sin embargo, a mi principe de la cerveza le apasionan, y pues, en nuestro nuevo hogar el sistema de transporte no es muy accesible que digamos, lo que significó comprar juguete nuevo.


Ser abierta a nuevas ideas no es realmente mi fuerte, pero trato, cuando me dijo que quería comprarse la moto, no puse peros porque sabia que la necesitaba, aún así, la idea no es que me inundara de felicidad.


Recuerdo que durante el tiempo que viví en Arauca (Colombia), la gran mayoría se transportaba en moto, y muchas veces me llevaron en una. Pero, no recuerdo jamás sentir miedo ni nada parecido. No fue igual con el juguete nuevo, la primera vez que estrenamos el juguete.... uff... llevaba el credo en la boca. Uno porque el viento pega demasiado fuerte y sentía que nos iba a tumbar en algún momento, y dos, porque si dicen que Bogotá es una selva para manejar carro, República Dominicana no se le queda atrás, pero en moto.


Es increíble lo creativos, a la vez descuidados e imprudentes que los dominicanos son en términos de tránsito, acá las reglas existen pero en papel y para recitarlas en la radio, porque no se cumplen o se cumplen a conveniencia. Yo recuerdo que en Colombia un motociclista no podía transitar una cuadra sin casco porque llegaba el aguacate (policía) y lo multaba, e incluso en algún momento llevar pato (pasajero) estaba prohibido en algunos sectores (No sé si todavía esa regla aplica).


Pero aquí, es el mundo al revés, otra dimensión, donde llevar casco es ‘obligatorio’ para el conductor, para el pato es opcional, hmmm, que se muera el pato, a quien le importa. Y llevar dos o tres pasajeros es totalmente normal -¿Como lo logran? Es todo un misterio-. Pero, no contentos con lograr lo impensable, debían pasar al siguiente nivel.... carga. Lo mas común que he visto es llevar cilindros de gas uno o dos, adelante, atrás o al lado (usted escoge) sujetándolos solo con la mano porque quien necesita cuerda cuando hay dos manos.


Y para hacerlo aun más entretenido, existe un sistema de transporte llamado ’motoconcho’ que es básicamente un mototaxi. Este servicio yo solo lo había visto en Bangkok, tal cual como es, que consiste en solicitar el servicio de traslado y uno se sube a la moto y salió. En Colombia y en otras partes del mundo una de las variaciones del servicio es que la moto o bicicleta están unidas a un cómodo carrito el cuál permite transportar a dos o más personas, depende del carrito. Se le conoce como bicitaxi, mototaxi o Tuk tuk.


Bueno el cuento es que, el motoconcho es un servicio muy útil cuando se necesita economizar tiempo y obviamente dinero - No porque halla o vaya a usar el servicio, pero por lo que me cuentan -. Sin embargo, debo aplaudir la audacia y habilidad alienígena de un conductor de motoconcho; una persona que es maestra en serpentear las avenidas y tiene un equilibrio y balance de los dioses capaz de poder manejar una moto sin importar el pasajero y menos su carga. Estamos hablando de que la gente hace mercado y sale con 4 o 5 bolsas de gran tamaño y en vez de pagar un taxi normal como lo haría una persona normal en otra parte del mundo, cargan en esa moto los paquetes donde sea posible y se van.... así, como si nada.

No me cansare de decir que Republica Dominicana es una tierra bendita, funciona por inersia. Hay gente por mero milagro. ¿Sabían que del total del numero de accidentes de transito a febrero del 2021, el 62,90% son por motocicleta?. Pese a esto, y a los mil y un casos que la gente ve a diario de motociclista caído, las cosas siguen igual.


En mi caso, ahora me siento más cómoda viajando en moto, más tranquila, incluso aprendí a manejarla - pero aún me falta pelo pa’ moña -, pero no me siento lista para intentar manejar en alto tráfico, se necesita cancha para poder estar alerta a todo lo que se le viene a uno encima y salir vivo. Quizás algún día, pero muy lejano.

Referencias

Motocicletas, las más expuestas a accidentes de tránsito - Massiel de Jesús