Dubai = Diversidad


Las expectativas que nos formamos cuando conocemos nuevos lugares tienden a ser polos opuestos (muy altas o muy bajas); muy pocas veces nos encontramos con exactamente lo que esperábamos, o el lugar que visitamos está tan idealizado que no sabemos que nos vamos a encontrar. Ese es el caso de Dubai.


Para ser honesta, a pesar que la presencia de los Emirates Árabes en el mundo es imponente y su cultura no pasa desapercibida, lo único que pasaba por mi mente mientras disfrutaba de un ¨maravilloso¨ vuelo de 20+ horas era la escena introductoria de Aladín con ´´Arabian Nights´´ como sonido de fondo y una caravana de camellos y árabes caminando en el desierto (lo sé, muy boba).


Sin embargo, pese a que Dubai es una de las ciudades más visitadas y fotografiadas del mundo nada me podría haber preparado para lo que me encontré. Dubai = Diversidad, pienso que es el mejor adjetivo para describir mi experiencia árabe.


Si bien mi primera sensación de la ciudad fue de dinero, glamour, incluso hasta podría dar la impresión de estar fuera del alcance del ser humano común, no tardaría en mostrar su generosidad y el de sus habitantes.



Nunca había visto una ciudad que a pesar de estar tan cargada de formas y de respirar excentricidad fuera tan atractiva. La arquitectura y la distribución de sus espacios es de otro mundo, pareciera que su intención con cada construcción es hacer de lo imposible - posible y a tiempo récord.


Adoré la facilidad para movilizarse, cuentan con un sistema de metro super efectivo y a buen precio y la variedad de locales comerciales es infinita. Personalmente considero que Dubai es más un sitio para comprar y realmente se esmeran en hacer que en sus centros comerciales no haya escasez de actividades y lo mejor, al alcance de todo el mundo. Podría pasar todo un día explorando The Dubai Mall y no terminar de conocerlo (compras, el acuario y el Burj Khalifa son suficientes para mantenerte ocupado) y me harían falta más días para conocer los otros centros comerciales de la ciudad.



La vibra de su gente es de servicio, de ayudar a los demás - con o sin razón; cómo cuando mientras esperaba abordar el vuelo para volver a casa un par de niñas fueron al rededor dandole dulces a extraños (dulce que recibí, como cosa rara), o cuando un señor me ofreció algo de tomar sólo porque liberé espacio del sofá donde estaba para que su esposa e hijo se sentaran (ese no lo recibí, me dio pena).


Dubai en definitiva es uno de los mejores regalos que el Universo me ha dado y con gusto iría cada mes - excepto que queda al otro lado del mundo, lo cual lo hace un poco complicado - pero aún así totalmente recomendado.


#Dubai #diversidad #polosopuestos #glamour #arquitectura #traveldiary #diariodeviaje #doyoutravel #emiratosarabes #mediooriente

Palabras, Arte y Viajes

Comunicarme por escrito siempre ha sido mil veces más fácil que en vivo y en directo, y lo más curioso del cuento es que trabajo precisam...

© Copyright 2019 by La ruta de la Rola. Todos los derechos reservados. Fotos: Vivian Sanchez

Diseño de Imagen: Andrea Achilli

powered by Wix