Repitan conmigo: Cuerpo glorioso ¡NO existe!

¿Sabían que si uno no come, no se hidrata, trabaja por largas horas y se estresa, se enferma? (sin voltearme los ojos, me hacen el favor).


En pocas palabras eso me pasó, de acuerdo, no soy autoridad para hablar del cuidado personal, porque en realidad no he podido ser constante con ningún tipo de disciplina. 50 % mi culpa obviamente (esta bien, 99 % mi culpa) y lo que resta por mis circunstancias de vida. He vestido como excusa el no tener un lugar fijo para vivir para no cuidarme, y si a eso le sumo la cultura de trabajo con la que crecí donde el trabajo es más importante que cuidarse de las posibles consecuencias causadas por el mismo.


Ok, ahora las cosas son más amables que antes, ahora existe consciencia por las necesidades humanas y fisiológicas, ya no lo devuelven a uno cuando pide ir al baño con un "controle su organismo", le dan descansos entre labores y el uso de lentes oscuros bajo el sol es algo vital en estos momentos.


Debido a esto, creo que el haberme acostumbrado a desusar mi cuerpo me hizo pensar que era de acero y no habría poder humano que me pusiera el tate quieto. Pero no pensé que hubiese un poder sobrehumano que opinara que era suficiente con el abuso y que era hora de parar - por un poquito al menos.


Todo comenzó con una lancha varada y un mar mozo. Para ponerlos en contexto, todo objeto que se mueva en dirección diferente a ir directo es lugar perfecto para marearme. Yo era esa niña que paseo que iba, paseo que se mareaba y en varias ocasiones hasta regalo dejaba (ya saben que tipo de regalo - del tipo oloroso) y las carreteras colombianas no ayudan. Tampoco mis 8 años mal contados de marinera lograron que me acostumbrara al balanceo del barco, noche de tormenta se traducía en noche de cama y altamente medicada; sin embargo, si algo bueno de esas noches navegando por casi los 7 mares es que mareada y todo logré un balance maravilloso, balance que no tengo en tierra firme (Yo sé, la contradicción en pasta).


Entonces, si estoy en un vehículo en movimiento y me mareo? no hay problema, es totalmente normal, la vaina está cuando se marea uno estando en un lugar estable y fuera de la nada. La cosa se vuelve un poco más preocupante cuando le dan medicina para ese tipo de cosas y termina uno más enfermo de lo que estaba inicialmente. Diagnóstico inicial: Vértigo.


Después de varios estudios que incluyeron visitar al otorrino, laboratorios de sangre y visita al neurólogo, este último decide después de ver los resultados (todos muy bien - por si tenían curiosidad) que clasificaría lo que tengo como "síndrome de Ménièr". Esta enfermedad según Mayo Clinic es "un trastorno del oído interno que provoca episodios de mareos (vértigo) y pérdida de la audición". 50 % de la definición aplica pero el otro no, según los estudios que me hicieron mi audición es perfecta y la verdad no tengo ningún zumbido atormentándome la existencia que no sea el de un mosquito susurrándome al oído que tiene hambre y que me va a picar.


Este personaje me recetó una medicina, la clínica me dio una diferente con los mismos componentes, pero, era la misma que tomé al principio que me puso muy mal, y obviamente hizo el mismo efecto. Pese a lo anterior, decidí darle la oportunidad a la medicina - quizás es de aquellas que lo matan a uno y luego lo resucitan, quién sabe, de pronto - mientras tanto íbamos a pedir una segunda opinión porque la primera estuvo un poco extraña.


Al terminar la instrucción inicial, no hubo cambios, la sensación de prenda especialmente cuando me muevo seguía ahí, y bueno, el sentirme borracha sin gastar dinero en cerveza para unos sería una ventaja, pero ¿todo el tiempo?, me siento una alcohólica fantasma. Finalmente, logré ver al segundo doctor y este señor fantástico con solo mirarme supo qué era lo que pasaba y es básicamente un cóctel de malas decisiones. Prácticamente me explicó que los hábitos poco saludables, mezclados con estrés pueden hacer que lo que está en la mitad de las vértebras (el colchoncito que no me acuerdo cómo se llaman) se inflamen y restrinjan el paso de la corriente sanguínea causando mareos entre otras cosas. Obviamente lo explicó de mejor manera y con un poco más de tecnicismos, pero lo explicó en turco y mi turco no es tan bueno, pero entendí el contexto y lo corroboré con mi traductor personal (mi esposo).


Y a parte de todo, si más señales divinas estaba buscando para empezar a hacer un cambio positivo y ser una mujer nueva (porque quiero y ahora por obligación), vi hoy una conversación sobre las adicciones y la moraleja de este era que todo lo que le pasa a uno, es porque uno lo causó, sea bueno o malo, la responsabilidad cae en uno y solo en uno. Y pues, el Universo me dejó sin argumentos y excusas, me mató. Pueden ver la charla Aquí.


En estos momentos me siento mejor, aún me pegan las borracheras gratis de vez en cuando pero ya menos, nueva medicina viene en camino y se espera que haga magia y cambios de hábitos están en la receta también. Pinta bien, no fácil pero bien.




Referencias

Enfermedad de de Ménièr - Mayo Clinic

Red Table Talk - Kelly Osbourne comes clean