¨Charla¨ informativa sobre la vida a bordo….

Llevo trabajando en barcos por algo así como 7 años mal contados, en mi espalda tengo 2 compañías de cruceros. La primera es parte del monopolio americano más feliz del mundo, que, de hecho, fue la experiencia más maravillosa y feliz del mundo, realmente se siente magia en el ambiente. La segunda y actual, una compañía italiana con un record de crecimiento impresionante. Literalmente lados opuestos, culturas diferentes, receta perfecta para un choque cultural bien trancado.


La idea de trabajar en un crucero era tan alienígena para mí al principio, yo nací en la capital colombiana donde lo más cercano a mar es el río Juan Amarillo – del que no es aconsejable acercarse ni poquito. Pero ya, hablando en serio, la idea de crucero antes del 2010 no existía, el concepto de que gente escogiera para vacacionar un barco no había llegado a mi barrio. Por ende, cuando alguien me mencionó que estaba entreteniendo la idea de trabajar en uno, me causó curiosidad y a la vez incertidumbre. Lo único que me imaginaba era estar encerrada en un barco por quien sabe cuantos meses sin tocar tierra. Gran y definitivo NO.


La primera vez, aplique en forma de test, no expectativas. Si no llamaban, no perdía nada, pero…. llamaron y me contrataron casi de una. ¿Pros y contras de este tipo de trabajo? Infinitos.


Pros: Gastos pagos, excepto por exámenes médicos y cursos de marinero (depende de la compañía). El sueldo es libre, bueno – casi, por que uno no es un robot y hay que darse los gusticos de vez en cuando, y comprar todo aquello que provea la energía para producir por al menos 5 meses sin día de descanso. Creo que lo que a mí en particular me enamoró, es el poder despertar en diferentes partes del mundo casi todos los días (así se repitan cada semana). Además, de ser la escuela de idiomas más económica a la que he asistido, gratis, se aprende a la fuerza o mueres en el intento. Y, por último, vivir y convivir con personas de casi todo el mundo.


Contras: Primero que todo, vivir y convivir con personas de casi todo el mundo, porque el ser humano es la especia que le encanta convertir toda experiencia en la más difícil posible, el complicarnos la vida y la de los demás es pan de cada día, ahora, imagínense una nave con al menos 800 tripulantes de al menos 20 nacionalidades diferentes compartiendo el mismo aire y espacio, el espacio personal no existe, y bueno, en mi caso ha sido la constante de mi vida profesional… hmmm exacto, no hay más por decir acerca del tema. El tener que escoger entre explorar un puerto o dormir. Es un mundo muy controlado, no soy dueña de mi tiempo y no decido por mí misma tampoco. Estamos sujetos a las decisiones de las autoridades portuarias del lugar al que visitamos, si ellos deciden no dejarnos entrar, nuestro día se convierte en día de navegación.


Aun así, aquí sigo ¿por qué?, porque siempre me ha ofrecido algo nuevo, sea un nuevo itinerario, un nuevo puesto o un escape. Es como una droga, adictiva, fascinante, sintética. Me he metido en mil y una situaciones que pudieron haber terminado muy mal. Me ha regalado las mejores experiencias que no hubiesen ocurrido de otra manera. Me ha dado amigos que espero me duren la vida entera (especialmente tú mi INCUBO). Me ha puesto en el camino a los mejores y mas estrictos maestros de vida, que sin ellos no sería quien soy en estos momentos.


¿Por cuánto tiempo pretendo hacer esto? No tengo respuesta, desde mi primer contrato digo que es el último y ya perdí la cuenta de cuantos llevo. La verdad no sé, la pandemia me regalo un sentido de estabilidad en tierra, que hace que en estos momentos el compartir mi espacio pese. Sin embargo, me he dado cuenta de que la manera como afronto el trabajo y la dinámica de estar abordo es mucho mejor, igual de efectiva pero más tranquila. Es lo que es, hago magia hasta donde me lo permiten y respeto mi tiempo libre (una de las lecciones aprendidas en los últimos meses).


Al final, para ser marinero se necesita amor por el mar, así te maree y te revuelva los intestinos de vez en cuando y de cuando en vez. El disfrutar conocer gente y recorrer el mundo con horas prestadas. Requiere escoger entre estar fresco o vivir en ahorro de energía por un largo periodo de tiempo. Es escoger ver a su familia cada x número de meses y encontrar la manera de hacer que funcione. NO es para todos, pero sólo se sabe viviendo la experiencia. Así no más.