Asumiendo Responsabilidades

Son las 8 de la mañana y llevo casi un mes despertándome temprano voluntariamente y se siente del carajo. La verdad me hacia falta el poder ser parte del silencio de la mañana y también aprovecharla. No me había percatado cuanto extrañaba ver las mañanas en su máximo esplendor, ver el sol acabado de despertar y la niebla abrazándonos cual madre protectora (y si, tome foto).

Ayer termine mi segundo libro en menos de un mes (hace rato no hacia eso), y este segundo libro “El sutil arte de que te importe un carajo” de Mark Manson, realmente resonó en mi cabeza. Empezando porque su estilo de escritura es similar al mío, es prácticamente a “calzón quitao” como dicen por ahí. No va con rodeos con lo que quiere transmitir y eso es algo que no se ve (o lee) todos los días. Lo interesante de este libro de ¿autoayuda? es su manera de ilustrar con ejemplos lo que pretende transmitir, y en mi caso lo logro.

El todo del libro es ayudarnos a entender que no hay nadie más responsable de nuestra vida y de lo que nos pasa más que nosotros, y el resultado de esta depende de los cimientos que establecemos para construirla (Mark los llama valores), y lo hace por medio de una sutil paliza al ego – lo que lo hace aun más efectivo. Es claro que este señor no descubrió nada nuevo y tampoco ha dicho nada diferente, la diferencia esta en como transmite el mensaje tomándose a sí mismo como punto de referencia.

Hay dos palabras importantes dentro del libro que son desarrolladas con amplitud: la responsabilidad y la honestidad. El hacernos responsables de nuestra participación en todas las escenas del drama de nuestra vida y ser francos con lo que pensamos y queremos, tanto con nosotros mismos (especialmente con nosotros mismos) como con los demás. Mark hace hincapié en lo difícil de la tarea, y es claro en que no hay método infalible para lograrlo más que el querer.

Es justo decir que todos leemos libros de autoayuda alguna vez en nuestras vidas, unos más que otros, pero, leer no significa aplicar. Así que, en lugar de la pregunta ¿Cómo lo voy a aplicar a mi vida?, haría ¿lo vas a aplicar o es otro libro más para la colección de recuerdos? Respuesta: Haré el intento. Primer paso – la Franqueza.

Asumo que todos de una u otra manera hemos hecho el intento de ser francos, no obstante, creo que la franqueza no puede ejercitarse sola, necesita un compañero que la empuje – la Responsabilidad. En ocasiones creemos que se pueden aplicar por separado, otras veces nos vemos obligados a aplicarlas al mismo tiempo, pero en la mayoría de los casos escogemos culpar al prójimo, o peor, echarle tierrita.

En mi caso quienes me conocen saben que la diplomacia no es mi fuerte y soy políticamente incorrecta casi todo el tiempo, se podría decir que soy mujer de pocas palabras (en ocasiones), pero no de pocas miradas, desafortunada o afortunadamente (ustedes deciden) mi mirada dice todo lo que quiero expresar sin filtro y en algunos casos como dice la canción “si las miradas mataran….”. En palabras de Patrick Lencioni, seria catalogada dentro del grupo accidental mess maker, que son las personas a quienes de ocasión en ocasión, la inteligencia las atropella.

Bajo esa premisa, debo decir que en eso de hacerme responsable de mis actos no soy tan buena, porque aceptar que siempre tuvimos más opciones acerca de lo que hicimos (buenas o malas) no es fácil, especialmente cuando el resultado no es positivo. Cuando todo sale bien muchas veces no miramos el proceso, de hecho, cae en segundo lugar, no obstante, los voluntarios para tomar la responsabilidad sobran – todos queremos un pedacito de gloria.

Mi problema radica en no saber aun como dejar ir aquellas cosas que no puedo cambiar y no saber como soltar la responsabilidad después de haber terminado mi labor. Quizás es un problema de extremos, porque cuando algo me importa, me importa mucho y cuando es lo opuesto - está muerto. Corrijo, eso de esta muerto, no es totalmente cierto, porque aunque algo o alguien haya salido de mi radar (voluntaria o forzosamente) aun me importa. Quizás el problema no sea de extremos, el problema esta en sentir demasiado.

Y en ese caso ¿Cómo se hace para controlar cuando uno siente demasiado?, porque a veces eso de hacer tripas corazón no funciona muy bien. Sin embargo, la invitación es clara y se trata de evaluar prioridades y ver que es de verdad importante y con respecto a la respuesta, actuar. Y pues, creo que poco a poco veré el progreso. Esperando que haya alguno.






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Fuente:

The 3 qualities of the most effective team players - Patrick Lencioni

El sutil arte de que te importe un carajo - Mark Manson

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